La buena música, incluso como comer buena comida, puede provocar sentimientos de euforia que el cerebro quiere volver a sentir. Es allí en donde la dopamina se libera en los “circuitos cerebrales”, es como darle canciones dulces al cerebro.
Si la música induce estados emocionales que pueden conducir a la liberación de dopamina- justamente esta pasando en este momento cuando escucho esta canción – entonces los resultados son efectivos. Esto quiere decir que mis experiencias musicales son valoradas y eso que no suelo escuchar música clásica que son ellas, las que mayormente nos hace viajar, Cito algunas de ellas: Adagio en Sol menor, Aunque hay algunas canciones comerciales que también cumplen este cometido. Por allí escuche que Pink Floyd también lo hace.
Sin duda, ahora entiendo porque la música puede ser efectivamente muy bien utilizadas en los comerciales, películas, etc para manipular los estados emocionales de las personas.
Ok, no pretendo que estas cosas les pase a todos, pero no se ustedes, estas dos canciones hicieron algo de euforia en mi.
Las discusiones entre el cerebro y la música puede ser infinitas, pero me encanta esto, es como mirar una mujer hermosa, observar un cuadro, ver una flor, un beso, etc. Fascinante.
Adagio For Strings
Aquí comparto este genial comercial que a mi parecer, cumple con esta regla musical.
vía: guardian


